martes, 20 de septiembre de 2011

El 'don't ask, don't tell' ya es historia

 

El Gobierno de EEUU ha retirado oficialmente la norma que durante doce años ha discriminado a los homosexuales dentro del Ejército, castigándoles con la expulsión si hablaban abiertamente de su sexualidad. De hecho, desde 1993 se calcula que en torno a unos 13.000 reclutas fueron apartados por cuestiones sexuales.

El presidente Barack Obama cumple así una de sus promesas electorales después de un intenso tira y afloja con los republicanos, que comenzó a tomar forma después de que la jueza Virginia Phillips declarara la ley inconstitucional en septiembre de 2010.

"Nadie debe quedarse con la impresión de que no estamos preparados... es algo para lo que (las Fuerzas Armadas) se prepararon, ha estado en la prensa durante meses. La fecha del 20 de septiembre no ha sido un misterio", dijo el portavoz del Pentágono, George Little. En julio Obama firmó derogar la norma.

De ahora en adelante, el Pentágono permitirá que los hombres y mujeres homosexuales puedan prestar abiertamente servicio militar sin temor a represalias o a expulsión.
 


Celebraciones por la noticia


Según un estudio del Instituto Williams, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), hay unos 48.500 hombres y mujeres homosexuales y bisexuales en servicio activo y otros 22.000 se encuentran en las fuerzas de reserva y retirados. En total, son más de 70.500 gays, que, a su vez, representan el 2,2% de la fuerza militar de EEUU, según ese estudio.

Ahora, grupos defensores de los derechos humanos en todo el país, entre ellos la Red de Defensa Legal para Soldados, han preparado celebraciones para festejar el comienzo de una nueva era que, a su juicio, honrará las contribuciones de todos los estadounidenses que, independientemente de su orientación sexual, pueden y quieren prestar servicio militar.


Fuente: Público.es


 

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