lunes, 11 de junio de 2012

São Paulo celebró su orgullo gay con menos público del esperado

La XVI edición de la "Parada del Orgullo Gay" de São Paulo, la mayor del mundo en su género, se celebró ayer en la metrópolis sudamericana convocando menos cantidad de público que la de 2011, cuando unos cuatro millones de personas participaron de la misma.

Aunque aún no han sido divulgados los datos oficiales, según la policía militarizada, el número de participantes no alcanzó al de la edición anterior, ni tampoco al esperado por sus organizadores, que esperaban un público aproximado de tres millones de personas.

No obstante, la fiesta colmó las principales calles de la mayor urbe sudamericana, con el desfile de millares de personas, muchas de ellas disfrazadas con fastuosas vestimentas, quienes adhirieron a la consigna de este año, que proclamó que "La homofobia tiene cura: Educación y Penalización".

Pese a que la edición de este año contó con menor cantidad de recursos económicos que el año pasado, 14 palcos móviles con música en vivo, los tradicionales "tríos eléctricos" brasileños, arrastraron multitudes por las avenidas paulistas, en una fiesta de ritmo y color que no por su algarabía dejó de denunciar los "atropellos" contra los LGBT -Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales-, y abogar por una legislación que tienda a igualar sus derechos civiles.

"(La Parada) no es sólo fiesta. Las personas deben manifestarse políticamente. El público gay tiene una manera divertida y peculiar de hacer política", dijo uno de los organizadores del evento, Thiago Torres.

La principal reivindicación de este año fue la aprobación del Proyecto de Ley O122/06, que viene siendo tramitada en el Senado desde hace seis años, que pide la penalización de la homofobia.

El evento, que se inició en 2007 con sólo 2.000 participantes, atrae año a año a un número creciente de turistas, y ya logró convertirse en uno de los mayores eventos de la ciudad y del país, según informaciones de la agencia São Paulo Turismo, que depende de la alcaldía.

Este año, según la agencia, el evento atrajo a cerca de 600.000 turistas brasileños y extranjeros, que gastaron unos 98,7 millones de dólares.






No hay comentarios: