jueves, 10 de enero de 2013

XXXIV aniversario de la despenalización de la homosexualidad en el Estado español

Este 11 de enero de 2013 se cumplen 34 años de la modificación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que abrió las puertas para que las últimas personas trans, homosexuales, bisexuales e intersexuales abandonaran las cárceles de Badajoz y Huelva, después incluso de la celebración de las primeras elecciones generales formalmente democráticas tras la dictadura franquista y de la aprobación de la vigente Constitución española.

Aún está muy vivo el recuerdo de las personas LGTBI que padecieron persecución y maltrato en las cárceles franquistas, y de las lesbianas que sufrieron internamiento y electroshocks en centros psiquiátricos. Décadas después del fin de la guerra, lesbianas, gais, trans, bisexuales e intersexuales continuaron siendo enviad@s a distintos “centros de reeducación” para ser torturad@s. Personas que, además de soportar la ingente represión desatada desde 1936, al salir de las celdas se vieron obligadas a vivir en una prisión del tamaño de un estado, con la cárcel añadida del armario que nadie podía atreverse a abrir, ni siquiera en la sola presencia de es@s conciudadan@s igualmente perseguid@s por su ideología política.

Con un arrojo hoy difícil de imaginar, muchas personas arriesgaron su vida por las libertades que hoy disfrutamos y la igualdad legal que empezamos a conquistar. Algun@s, simplemente mostrándose tal como eran mucho antes de que teorizáramos sobre la visibilidad como la poderosa herramienta política que hoy es. Otr@s, creando los espacios donde poder sobrevivir, que hoy tan injustamente se desprecian como guetos gais. Y, algun@s, construyendo organizaciones propias en condiciones de extremo aislamiento, o trabajando con infinito tesón para que las ya existentes integraran la diversidad afectivo-sexual en sus discursos. Sin embargo, quienes lucharon por nuestros derechos y libertades construyendo así la democracia; quienes iniciaron la destrucción de aquellas dobles y triples cárceles, dobles y triples armarios, no han sido aún valorad@s ni reconocid@s.

Por todo ello, desde el Área de Libertad de Expresión Afectivo-Sexual (ALEAS) de Izquierda Unida queremos manifestar:

-Nuestra firme condena a las miserables medidas persecutorias del Partido Popular, que pretende terminar en el transcurso del año 2013 con la posibilidad de reclamar indemnizaciones para las personas represaliadas por su orientación sexual o identidad de género. Una muestra más de las medidas presupuestarias que pretenden esconder agresiones con motivación puramente ideológica.

-Nuestra denuncia de las ridículas cuantías y las condiciones impuestas en su día por el PSOE para estas reclamaciones, que han convertido tal posibilidad legal en inaccesible para las miles de personas afectadas, gran parte de ellas ancianas en condiciones de exclusión social a causa de la represión sufrida, que hoy devienen auténtica miseria.

-Nuestra reclamación de auténticas justicia y reparación, tanto en relación a las condenas en virtud de las leyes discriminatorias franquistas, como en los demás procesamientos políticos, cuya impunidad no ha sido alterada en lo más mínimo por la legislación meramente paliativa sobre Memoria Histórica, cuya aplicación hoy el Partido Popular pretende imposibilitar.

Hace ahora 34 años las personas LGTBI estuvieron en primera línea en las calles luchando con la izquierda por la libertad y la igualdad de derechos para tod@s. Actualmente el marco legal pactado por el PP y el PSOE en aquella llamada “transición” está permitiendo desmantelar todo proyecto de políticas de reconocimiento y protección de la diversidad y de la igualdad de derechos. Y hoy, como entonces, lesbianas, gais, trans, bisexuales e intersexuales nos rebelamos en las calles. Con Izquierda Unida y con el resto de organizaciones y movimientos sociales que reclaman, no ya una mera alternancia bipartidista, sino un auténtico cambio de régimen que será de tod@s, con tod@s y para tod@s, o no será.


Nota de Prensa ALEAS-IU



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