miércoles, 25 de septiembre de 2013

Despedido de su trabajo, una ONG de reinserción, por comenzar el proceso de cambio de sexo

Daniel Román

Sarah Abilleira

Daniel Román, de 25 años y enfermero de profesión, trabajaba en la ONG Nuevo Futuro Sirio tutelando niños y adolescentes que salían de Instituto del Menor para su reinserción en la sociedad, pero fue despedido fulminantemente el 15 de agosto de este año, tras volver de sus vacaciones de verano por encontrarse en medio del proceso de cambio de sexo.

Fue en noviembre de 2012 cuando él mismo decidió hablar con la directora de la empresa para contarle su situación antes de que le pudieran llegar rumores sobre el tema. Desde febrero de 2011, Daniel, llevaba trabajando en la ONG sin ninguna queja de sus superiores, pero fue suficiente una verdad como esta para que decidieran prescindir de sus servicios.

"Cuando entré en la empresa ya llevaba un tiempo hormonándome, aunque todavía me vistiese de manera masculina". Afirmó Daniel. "Todo cambió cuando hablé con la directora para comunicarle que iba a enfrentarse al último paso del proceso de cambio de sexo y necesitaba que cambiara en mi contrato de trabajo el nombre de Daniel por el de Natalia".

Desde que Daniel explicara su situación a la directora todo fueron problemas, llegando incluso a ofrecerle que se cogiera una baja laboral o incluso una excedencia de un año.

La explicación que le dieron a Daniel fue que como eran niños de entre diez y diecisiete años no sabrían afrontar su realidad por tener una salud mental débil, aunque en realidad quien no aceptaba la identidad de género de Daniel era la propia dirección de la empresa por un gran problema de prejuicios.

Cuando Daniel volvió de vacaciones este verano se encontró con una carta de despido en la que se le explicaba que habían constatado la indiscliplina o desobediencia en su trabajo, además de una disminución voluntaria y continuada de su rendimiento.

"Llegaron a decirme que no daba el perfil psiquiátrico" declaró Daniel. "Ni que el haberme hormonado haya hecho que mis conocimientos se hayan esfumado" incluyó.

Daniel Román, apoyado por UGT y la diputada socialista Carla Antoneli, ha interpuesto una denuncia a la empresa por vulneración de derechos fundamentales, y el juicio, al no haber conciliación entre ambas partes, se celebrará en pocos meses.

Esta ONG tiene un concierto público por el que recibe al año 1.3 millones de euros de la Comunidad para el desarrollo de su actividad, pero la actitud tomada hacia Daniel vulnera directamente el artículo 14 de la Constitución, el cual expone que nadie puede ser discriminado por razón de nacimiento, raza, sexo o religión.


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