miércoles, 25 de septiembre de 2013

El colectivo LGTB con la Marea Blanca

Ana García Moreno

El pasado domingo, la conocida Marea Blanca volvió a salir a las calles de Madrid, volcándose de nuevo en la defensa de la sanidad pública 

Se trata de la undécima marea que cubre las calles de la capital, y el número de manifestantes ha superado las cifras de las anteriores. El Colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Madrid (COGAM) se unió a la manifestación apoyando las reivindicaciones de la Marea Blanca.

La mañana del domingo, desde la Plaza de Neptuno hasta la reivindicativa Puerta del Sol, (donde se encuentra la sede del ejecutivo autonómico), se respiraba ambiente de alegría y celebración, después de que se conociese la noticia sobre la paralización temporal de la privatización de seis hospitales públicos de la comunidad por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).

Tras una denuncia interpuesta por la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (AFEM), la sección tercera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, dictó el pasado 11 de septiembre, un auto en el que ordenaba la suspensión cautelar del proceso de privatización de la sanidad pública madrileña. Este hecho, marcó la manifestación del pasado domingo, en la que la participación fue mucho mayor a las anteriores debido al optimismo que generó la noticia. Así, se han cumplido las expectativas de los organizadores, tal y como afirmó uno de sus portavoces, Pablo Martínez.

Entre los vítores más coreados se escucharon lemas como los tradicionales: “Sí, se puede”, o “La sanidad no se vende, se defiende”, y otros nuevos como: “Paralización, sí se podía”. La protesta se desarrolló en un ambiente festivo y sin incidentes, donde se pudieron ver pancartas y escuchar gritos no sólo contra los recortes en sanidad, sino también en educación, o contra los integrantes del gobierno regional.

Desde que se conoció el fallo del TSJM, los tres partidos de la oposición en la Comunidad de Madrid, PSOE, IU y UPyD han mostrado su alegría con esta decisión, y en la manifestación se sumaron líderes políticos y sindicales como Tomás Gómez, Secretario General del Partido Socialista de Madrid.


Los defensores de la Marea Blanca afirman que “se ha ganado una batalla pero no la guerra” y seguirán reivindicando una sanidad pública y de calidad.